miércoles, 28 de octubre de 2026

2017.00.00

 Celulares, computadoras 2017-2018

ELECCIONES. Como parte de una exposición de la Fundación para la Difusión del Arte Contemporáneo en el MERCOSUR y Alrededores (F.D.A.C.M.A.) en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, se realizó una convocatoria abierta para conformar la nueva comisión directiva que tomaría las riendas de la Fundación por el periodo de dos años. Se presentaron cinco listas y se habilitaron dos mesas de votación abiertas al público, las cuales, sobre un total de 1374 votos, arrojaron los siguientes resultados: Lista 77 - BANANA: 37 % / Lista 84 - MVV (Movimiento Vamos Viendo): 16 % / Asamblea de la Imaginación Antropofágica: 12 % / Lista 69 - OGT (Organización General Transmaterial): 11 % / Lista F.D.A.C.M.A. ROJA: 9 %. El material de campaña fue exhibido en sala. La lista ganadora, como toda propuesta y descripción de la impronta que le daría a la Fundación, decía: Banana.


La bananización del arte, de Lino Divas y Eva Finquelstein 

Galerías efímeras y F.D.A.C.M.A. habían explorado por separado en los soportes exposición, galería, colección, bienal y editorial, y se fusionaron para explorar otras plataformas: Museo de las falsas expectativas en el arte (bajo el título Falsas expectativas en el arte se recibieron textos que formaron parte de una publicación online y en papel); clínica de arte con Billar Rhojas (espacio de autoayuda y contención emocional, psicológica, espiritual, económica y física para Artistas Anónimos); taller de economía para artistas (nociones básicas de economía para el artista promedio, Introducción a la plata I y II); seminario “Jóvenes promesas, viejas decepciones” (destinado a jóvenes que prometen y no cumplen, a cargo de Susana Gamarra); concurso de currículos (la carrera del artista es la obra, los CV receptados fueron medidos con una regla escolar, el artista con el más largo ganó una línea para su CV y una línea de merca); el Salón de pintura de caballos (abierto a toda persona que tenga una pintura de caballo, propia o de la abuela; las mismas –pinturas y abuelas– se receptaron en La Sede; el jurado estuvo compuesto por ilustres polistas), y otros como el Salón de paisaje con pizza, el Salón del GIF y el Salón de arte imposible, cuyas distinciones consistieron en: 1° premio, admiración obsecuente; 2° premio, amabilidad indiferente; 3° premio, condescendiente consideración.









































































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2017.05.23

 Museo Emilio Caraffa 16 de marzo - 23 de mayo de 2017


TEORÍA DE CONJUNTOS. En matemática, un conjunto es un todo compuesto por partes, elementos o miembros relacionados entre sí de diversas formas. Si la unidad es un elemento aislado, cerrado y autosuficiente, el conjunto es un sistema interconectado. Galerías efímeras tomó la teoría de conjuntos como base para el marco curatorial de una muestra en el Museo Caraffa: un conjunto pasa a ser entonces una obra compuesta por obras, proyectos hechos de proyectos, procesos hechos de procesos. Un programa o sistema. A diferencia de la serie, sus elementos no son homogéneos. A diferencia del work in progress, su eje no es el tiempo sino la estructura. La estructura del conjunto puede ser inmensamente diversa: rizoma, constelación, edificio, red, diagrama de árbol, árbol genealógico, mapa celeste, mapa terrestre, mamushka, organigrama, red de links, nube de tags, crucigrama, directorio raíz, Frankenstein. Igualmente, las obras conjunto necesitan varios años para su materialización y para examinarlas es necesario atender a ese recorrido en el tiempo. Van apareciendo en múltiples instancias expositivas. Son “obras con CV”. Hacerles un seguimiento revela fechas, espacios y agentes. Reflejan el panorama del arte en que se inscriben. Teoría de conjuntos se presentó como cierre de la muestra en el Caraffa, trayendo a colación siete producciones (a cuyos autores se cita a continuación).


Investigaciones adornianas, de Manuel Molina 

La categoría curatorial de conjuntos artísticos para investigar varios casos de producción de producciones, nos arrastra a todxs a la paradoja de Russel, que encuentra un agujero en la teoría de conjuntos: “consiste en que si [un conjunto] no forma parte de sí mismo, pertenece al tipo de conjuntos que no forman parte de sí mismos y por lo tanto forma parte de sí mismo. Es decir, formará parte de sí mismo sólo si no forma parte de sí mismo” (Wikipedia). Investigaciones adornianas (I.A.) sí forma parte de sí mismo y no forma parte de sí mismo. Sí forma parte de sí mismo, porque el conjunto de lo realizado para I.A. viene siendo una parte de un conjunto hecho de partes. Y todavía no forma parte de sí mismo, porque cada parte de I.A. es en sí misma un subconjunto de partes, lo que convierte al inacabado conjunto general en una parte hecha de conjuntos. 


Una posibilidad, de Eugenia González Mussano 

Una posibilidad es ante todo una sospecha, un estado de interrogación. Como proyecto tiene al menos tres ejes: [a] la observación de los márgenes de lo doméstico y de las rutinas diarias; [b] la construcción de un archivo como método artístico y [c] sus posibilidades de publicación. La noción de posibilidad aparece, paradójicamente, por la imposibilidad de mantener un resultado fijo, un objeto o “un algo” autónomo que pudiera ser exhibido por fuera de sus relaciones contextuales. Por eso aquí asoma quizá el cuarto componente [d] la preocupación por el espacio. El espacio se presenta como el medio que posibilita una materialización de estas situaciones, el espacio como hecho arquitectónico singular en cada presentación y el espacio como ambiente, como atmósfera, la energía inmaterial que rodea a un cuerpo. Entonces cada exhibición es la iluminación de algunos aspectos del archivo en diálogo con las características espaciales. La decisión sobre qué aspectos se iluminarán del archivo ocurre cercana a los métodos de improvisación, es decir manteniendo una conversación con el contexto sin unas directrices previas. Una Posibilidad no existe en sus elementos aislados y a su vez esta noción de totalidad, de unidad o de conjunto es lo que está en discusión. Todos sus elementos son interdependientes, y si bien la fragmentación y la posibilidad de aislarlos sin que pierdan significación es el aspecto más visible que discute la idea de unidad, se presenta una situación paradojal donde cualquier elemento extraído del conjunto estaría incompleto. Por lo que la perspectiva dialógica, es la clave del proyecto. La noción de incompletud y movimiento como sustancia vital. ¿Cómo ofrecer un mundo donde no sea posible la visión de la unidad inmediata?


F.D.A.C.M.A., de Lino Divas 

Todas las propuestas de la F.D.A.C.M.A. tienen cierta autonomía, dado que cada una desarrolla su propia línea de acción. Se nutren de su halo institucional para autolegitimarse y son coherentes con los principios básicos que guían su funcionamiento: la colaboración, la autogestión y la diversión. Considero que es a partir de la interrelación de sus partes que la F.D.A.C.M.A. adquiere una identidad reconocible generando un todo superador, aunque quizás no me importa tanto la idea del todo, me conforma pensar que, ante la saturación y la sobreinformación en la que estamos inmersos, sea inevitable toparse  en algún momento con alguno de los brazos de este pulpo mutante institucional llamado F.D.A.C.M.A. Pienso que las relaciones de tensión se desarrollan en la interacción institucional, donde la F.D.A.C.M.A. se tiene que abrir camino, a través de la negociación y mediación con instituciones de distinto capital simbólico, ideológico o político, desarrollando actividades en un campo precario, del cual intentamos tener una postura crítica que no nos impide seguir activando. La totalidad se puede ilustrar con un organigrama y una red de links, cada proyecto maneja de forma independiente su propia comunicación, por lo tanto para visualizar bien el conjunto lo mejor es un mapa de medios que abarque tanto los proyectos activos e inactivos y contenga un mapeo de: relaciones con otras instituciones, actores con las cuales la F.D.A.C.M.A. viene trabajando en colaboración, y otras redes en las cuales está inserta.


Formas de medir la distancia, de Indira Montoya

FMD es un territorio de procesos. Se fundamenta en el hacer en torno a un eje problemático, la distancia, y no en la búsqueda de respuestas y menos aún en la formulación de resultados, aunque estos existan devenidos en arte. Uno de los ejes principales es sostener una subjetividad incuestionable, es decir, permanentemente eliminar la posibilidad de que exista una verdad. Proceso, archivo e investigación son las palabras que mejor lo describen. El concepto de acumulación es algo que también está muy presente, la acumulación debe leerse en su totalidad, porque se constituye a partir de la suma de partes. En la acumulación hay contaminación, yuxtaposición, superposición de información. Esta acumulación funda de alguna manera una capa sonora o sustrato que sostiene todas las posibilidades individuales, particulares de las piezas. Los elementos que la componen son homogéneos, pero no iguales. La independencia de cada trabajo es fundamental: los tipos de distancia y de espacialidad son tan diversos que precisan de abordajes muy disímiles entre sí. Cada obra es autónoma. Si bien su título indica la pertenencia a FMD, cada parte debe poder sostenerse sin conocimiento previo de la serie completa. Pero todas abordan el gesto de medir una distancia e interactúan con las anteriores ya realizadas. Se desarrolla en múltiples soportes y los materiales asociados tienen naturalezas diversas: video, publicación, dibujo, objetos recolectados, mapas, y particularmente performance. 


[…], de Nicolás Balangero 

Los gráficos suelen ser muy útiles para organizar y entender. En medio de la nebulosa, algunas veces se vuelve necesario entender algo y entonces te das cuenta de que estás haciendo un gráfico. Puede ser así de improvisado: flechitas que comienzan a aparecer entre algunas palabras. Como mucho, corchetes o círculos agrupadores. Pero pronto la utilidad del gráfico queda desactualizada y se convierte en el registro o el recuerdo de algo que no llegará a ser. Esto no significa que pierda importancia, más bien todo lo contrario. En arte la utilidad suele ser inversamente proporcional al valor y, además, eso de convertirse en recuerdo es lo que le pasa a todo aquello que se fue del presente y todavía no llega al olvido. De improviso podés acordarte de los crucigramas. Una vez encontraste una revista vieja y en la página final había un crucigrama completado por tu abuelo. En el momento de ese encuentro, tu abuelo ya no vivía. Su letra te pareció emocionante y ahora pensás que eso es lo máximo a lo que puede aspirar alguien que se considera artista: a que algún día su “caligrafía” emocione a alguien. Por supuesto, el paso del tiempo colaborará con eso. Un crucigrama es un pasatiempos y ahora, después de haber luchado contra la visión del arte como hobby, te parece linda la idea de que el arte es, en gran medida, eso. Algo que se hace por gusto y torna más vivible la vida. Por último, te acordás de la variante crucigramática que sugiere Yolanda Morató en el prólogo del libro Me acuerdo, de Georges Perec. Las que se cruzan no son palabras sueltas. Las que se cruzan son historias.


Sodoma y Gamarra, de Susana Gamarra 

Me cabe la noción de “articulación”, porque en palabras de Haraway “los articulados están ensamblados de manera precaria. Es la condición misma de ser articulado”. No puedo imaginar una totalidad. Descreo de principios y finales, como de esos árboles con viejas raíces ilustradas. La imagen que se me viene a la cabeza es la de un axolotl o ajolote. Sodoma y Gamarra fue mutando sin cicatrices, como el ajolote. Encuentro infinitas relaciones. Existe un colectivo de hermanxs con los que difractamos. Es una forma de establecer conexiones más potentes y que exceden a la dominación jerárquica. No nos reflejamos, articulamos, entonces la cosa es mucho más indeterminada y monstruosa. Es como una tarea. No nos consideramos la causa determinante para la existencia del arte. Somos Amodernos, no por originales ni para quedar atrapados por las diferencias, sino para mostrar y remostrar dónde aparecen los efectos de las diferencias.


Galerías efímeras, de Eva Finquelstein

Lo que tenemos aquí es uno de esos rompecabezas de mil piezas que forma la imagen de un paisaje. Pero no es una imagen realmente nítida sino un cuadro impresionista formado por millones de puntitos, como una imagen pixelada, formada por miles de cuadraditos. El nombre “Efímeras” parece contradecirse con lo que finalmente fue una fábrica de ventanas. Las relaciones que establecen las partes son como la hidra mitológica, le cortan la cabeza y le crecen dos cabezas más. Fui como ciego abriéndome camino con las manos y un día vi que todo tenía sentido armónicamente, había un patrón, un diseño. En informática, el directorio raíz es el primer directorio o carpeta en una jerarquía. Contiene todos los subdirectorios de la jerarquía. El directorio raíz es a la vez un árbol genealógico, al menos en términos formales, por lo que leer un sistema de archivos x como directorio raíz y como árbol genealógico es equivalente. Fantaseo con una obra que consiste en que todo lo que alguien hace es obra y todo se llama igual. El nombre de la gran obra es por ejemplo Cacarulo, y se compone de una pava: cacarulo, un serrucho: cacarulo, un certamen de estereotipos machistas: cacarulo, y así, hasta el infinito.





































































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