lunes, 28 de marzo de 2016

17/06/16

Ciclo Expectativa cero 

“Francis et Tomi: stickear#encontrado”
 Francis Vipond (Cuqui)
Tomas Quiroga


Neverlad / Telefono celular
 

En esta ocasión tenemos un 2x1: presentación de libro “Stickear” de Francis Vipond, heterónimo de Cuqui, y muestra “#encontrado” de Tomas Quiroga en su teléfono celular. Francis Vipond y Tomas Quiroga tienen en común estar particularmente atravesados por la tecnología. Francis es un adolescente que escribe su primer libro de poesía en Facebook, valiéndose como alfabeto de los stickers de Facebook. Tomas almacena una colección de obras encontradas por las calles en su teléfono celular, que es a la vez el soporte de la muestra. Francis nos propone un encuentro en el shopping, entre el Neverlad y el patio de comidas, Tomas nos propone caminar por las calles del centro mirando una pantallita.

En el Patio Olmos fue la presentacion del libro “Stickear” de Francis Vipond (Cuqui). Nos encontramos a la entrada del Neverlad donde Cuqui nos esperaba con bolsas de caramelos y gomitas. Una Cuqui como una visión fantástica, con una nuve en una mano, una canasta con moñitos en la otra, sus pies forrados de lentejuelas rosadas, su cara envuelta en volados de tul fuxia, una tiara de princesa, uñas rosadas y celestes, pestañas metalizadas, un gran moño amarillo y una campera de peluche suavecito como otra nuve. Esta Cuqui de fantasia nos llevo al Neverland donde disparamos pistolas de agua sobre patitos, hicimos estallar frutas diguitales con nuestros dedos sobre una pantalla, encestamos pelotitas en el aro o las embocamos en canaletas circulares, golpeamos con el martillo sobre cabezas de cocodrilos, nos sacamos fotos en la cabina y viajamos por el centro de la tierra en el cine 3D.

Despues en el patio de comidas pudimos leer el libro mientras Cuqui firmaba y dedicaba ejemplares con grandes lapiceras hechas de plumas y papeles brillantes. Una señora se acerco a preguntar si era un cumpleaños o una obra de teatro, luego se sento a nuestra mesa a leer el libro. Un brasilero se acerco y con gran euforia y afecto le hablaba a Cuqui de Chico Xavier, un médium de Brasil, que psicografió más de 400 libros y nunca cobró derechos de autor porque eran libros dictados. Esto nos impresiono mucho porque el brasilero no la conocía a Cuqui ni a sus libros, y se acerco a decirle esto apenas la vio, vale aclarar que Cuqui esta en pleno proceso de escritura de un libro dictado. 










Luego salimos del shopping  a la calle para ver la obra “#encontrado” de Tomas Quiroga en su celular. Tomas nos conto que caminando por la ciudad va sacando fotos a obras encontradas, obras que en realidad no son tales, sino situaciones que remiten a obras de otros artistas, y con estas fotos va armando su colección de encontrados. Desde su celular nos fue mostrando las imágenes. Macchi, Kuitca, Kusama, Oticica, Gugger, Buren, Avello, Rauschenberg, Bebaprafrente, Long, Di Camozzi, Burba, Scolamieri, Rodrigues, Paredes, Oviedo, Roca, Acha, Uriburu, Peisino, Despósito, Duchamp, Canello, González Mussano, Christo, Flavin, son hasta ahora los nombres de la galería #encontrado.
Nos dio catalogos que asemejaban en su forma y contenido a los manuales de usuario de los teléfonos celulares. Inmediatamente nos propuso salir juntos a caminar e ir buscando y encontrando nuevas obras. Asi lo hicimos en una larga caminata en la que todo parecía estar lleno de obras esperando a ser descubiertas. Hasta el 28 de junio los recorridos de Tomas y su galería movil se pueden rastrear por GPS en la web entrando en esta pagina.


http://www.locationof.com/tomasquiroga/map/ 

La colección completa y los nuevos encontrados se pueden visitar en  

https://www.instagram.com/tomasquiroga_ar/


















Catalogo



Texto difusion

#ENCONTRADO - Tomas Quiroga

Es una muestra en el teléfono celular de Tomas Quiroga. Desde el 17 al 28 de junio, allí por donde Tomas ande llevara la muestra consigo, y quien se encuentre con el podrá acceder a ella. Es una muestra de bolsillo, una muestra móvil y su movilidad puede rastrearse mediante GPS en una pagina de internet. Quienes quieran conocer los recorridos de Tomas, la muestra y el celular podrán hacerlo ingresando a esta pagina.

En 1968, en la Bienal de Venecia, las aguas del Canal Grande aparecieron coloreadas de un verde eléctrico y fluorescente por obra de Garcia Uriburu. Tomas Quiroga caminando por las calles de Cordoba se encuentra con un pequeño charco verde, le toma una foto y la guarda como un “Uriburu encontrado”, que es parte de una colección de otros encontrados que inicio, como no podía ser de otra forma, con un mingitorio abandonado.

Ernesto Chevalier hablaba de algo denominado culturas degradadas. La cultura vendría a ser según este esquema, una cosa absoluta, total, perfecta, única, que se fabrica en los pisos superiores del edificio, y a medida que va bajando a los niveles inferiores, se va degradando. Definicion de degradar: hacer disminuir progresivamente las características o cualidades de algo, transformar una sustancia compleja en otra de constitución más sencilla. Segun esta visión “lo dado” se corrompe en su viaje desde el puro origen de su creación hasta el suelo pantanoso. Un ejemplo de esto seria el arte kitsch. La Mona Lisa convertida en llaverito. Algo que es un reflejo lejano, deformado y amanerado de una cosa superior. Otro ejemplo de cultura degradada es la propia teoría de Chevalier pasada por mi como un huevo pasado por agua. Blandito. Un residuo, reducido y transformado en una simple y seguramente errada imagen de un edificio con ascensor. Esta visión de la cultura degradada implica pensar que la historia y el arte con mayusculas vienen de arriba y bajando se van convirtiendo en basura, desperdicio, descompuesto. Siendo latinoamericanos, nos toca el subsuelo del edificio. Las verdes aguas del Canal Grande son aca un charquito verde en una calle cualquiera. Donde vive la Gioconda? Alta en el cielo o en los llaveritos? Según otra imagen, lo dado, lo que cae de arriba, es semilla, y lo bajo, el barro, es tierra fértil.

La colección de encontrados no esta cerrada, a medida que Tomas circula por la ciudad sigue creciendo. El encuentra, por todas partes, reflejos de obras de arte, como si fueran fantasmas, sombras, y también como apariciones. Se manifiestan al ojo avido, se develan al iniciado, al que busca, invisibles para todos los demás, se revelan, se desnudan. Me facina ese mundo, donde las obras se te aparezcan, te persigan, hasta en la sopa, las obras, las sobras. Obsesion, todo el arte que has consumido empieza a materializarce delante de tus ojos con formas nuevas, con formas confusas, con formas grotescas, con formas chistosas. Y vos tomándoles una foto, whisky!

Me puse a observar como cada uno encuentra lo que busca. Una amiga me decia, “esos papelitos con nombres que están por todos lados”. Error. Están por tus lados, yo jamas me doy con papelitos con nombres, otra amiga que camina mirando el piso buscando monedas, pues si, encuentra monedas. Hay infinidad de cosas existiendo a nuestro alrededor que están por completo fuera de nuestro rango de atención, inexistentes. Asi buscar-encontrar, encontrar-buscar son la misma cosa, un flujo continuo retroalimentado.

Conjunto emancipado de situaciones hibridas, este concepto nos habla de la cultura como una alternativa a la mirada indiferente de las obras de arte sobre la comunidad en las que se insertan, no sin conflicto, porque hay violencia implícita en la creación conjunta de significados compartidos, la cual se explicita, se materializa, en el objeto cosico denomidano obra. Denominación que en tanto aparato simbolico nunca alcanza a revelarnos pacíficamente el hecho totalizante de su constitución. Esto, para decirlo claramente, trae aparejado la singularidad del discurso histórico que se adhiere voluptuosa y vanamente a la superficie del constructo cultura-objeto de arte. Esta violencia latente forma parte del lenguaje común en la medida en que lo habilita lo contiene y lo desglosa, las producciones llamadas culturales participan de esta imposición y este desmembramiento aportando piezas singulares que actúan como pruebas de un desgaste continuo que nada tiene que ver con lo que capsiosamente se entiende por inmanencia, por el contrario, es la impermanencia su característica principal, su talon de Aquiles y el motivo por el cual no nos es posible pensar este desvaste mas que como un subproducto de la tendencia general de la cultura a la antropofagia, la cual actua veladamente en todos los planos de este proceso y en cada faceta de su desarrollo.


 

“STICKEAR” - Francis Vipond (Cuqui)

Cientología de la juventud. Impresiones a color
Proximidad casual chic al primer libro de Francis Vipond

Por Charlotte von Mess*

La Generación Z no tiene prejuicios en cuanto a usos de lo que circula por redes sociales y apropiaciones/plagio. El escritor francés Francis Vipond, de tan sólo 14 años, ha escrito un libro de poesía con stickers de Facebook (antes de la proliferación de gifs, de hecho, ahora prepara un libro de historietas a partir de gifs y fotos estáticas de gatos). La ortodoxia indicaría que estos poemas no son literatura, no los incluiría en reseñas de poesía contemporánea (aunque este término esté caduco: el arte moderno junto al contemporáneo pertenecen a otras épocas, ahora es el tiempo del arte post contemporáneo o net art –no confundir con el digital como soporte de modo unidireccional, sino el surgido de internet, de las redes sociales y el intercambio masivo), tal vez sí de poesía visual; a su vez, no podría ser editado en una multinacional o editorial independiente entre mediana y grande debido a problemas de derechos de autor, ya que Francis no es el creador de cada sitcker (usa de todo: Mim, Minions, Adventure time, etcétera).

Sin embargo, para Francis esto no es ningún inconveniente. Ha escrito Stickear “porque así le salió”. Unos niños de su familia, primos hermanos, de 3 y 5 años que todavía no sabían escribir en el 2015, le enviaban desde París mensajes con “caritas” al final de los e-mails de su tía materna. Por eso para él es completamente natural usar los stickers de Facebook para escribir sus propios poemas. Sus primitos clickeaban cualquier emoticón, pero Francis recuerda muy bien cuando el más pequeño le envió uno verde que vomitaba, en alusión a su estado de salud del día anterior.

Las historias de este libro se narran con imágenes y retrucan con los títulos, que están al final (no a la usanza tradicional del principio) para dar interpretaciones definidas. Además, es muy clara la fascinación de Francis Vipond por la historieta, por lo que se sobreentiende su soltura para crear diálogos entre stickers.

El sello La Guêpe Cartonnière presenta un libro con contundencia de libro por extensión y calidad en contenido, pero en formato fanzine, acorde al espíritu juvenil de su autor. Es llamativo que un adulto (Guillermo Bravo, 34 años, argentino, profesor de literatura hispanoamericana y española en una universidad de Beijing, China) edite la primera obra de un autor tan joven.
Es un acierto que el libro sea impreso a full color, porque cada sticker posee detalles (orina, el rojo de la cabeza de un perro enojado, entre otros) imprescindibles para la total comprensión de la epifanía técnica.

La tirada es en extremo limitada, sólo veinte ejemplares. Para Francis la edición de Stickear no representa nada: no es que no le importe, sino que ya pasó a otra cosa. Internet y los artistas de net art como este poeta-historietista, tienen la cualidad de ser rápidos, instantáneos. Cuando él terminó de escribir el libro, unos amigos suyos de Rouen hicieron una pequeña edición en fotocopias que la artista D. Madelaine, también adolescente, coloreó con lápices acuarelables; y otra pequeña edición a full color. Stickear, al entrar en el catálogo de La Guêpe Cartonnière, por primera vez es editado por “un viejo” o adulto.

La generación de Francis Vipond cree en la circulación, el reposteo (no agradecen si alguien comparte un link o evento, por ejemplo uno de skate en los suburbios) porque se da por sentado que todo es público, de todos, usable.

Evidentemente, no se puede predecir cómo se comportarán estos adolescentes del siglo XXI cuando necesiten generar dinero para subsistir si llegaran a ser escritores, artistas visuales o músicos una vez adultos, pero la era del plagio ya está instalada. No hay que dudar que Francis fue influido por niños casi dos generaciones posteriores (si tenemos en cuenta que cada cinco años se van renovando las camadas humanas a nivel editicio, sexual y cultural).

Por otro lado, algunos poemas de Francis parecen haber sido creados por alguien más maduro o mayor en tiempo biológico, sin embargo él ha escrito todo solo en un contexto de libertad, desinhibición y divertimento en el ahora (concepto según redes sociales, no budistas).

Vale aclarar que Francis tiene cuentas de Facebook, Instagram y la app Snapchat. Podría considerarse la posibilidad de que padezca nomofobia y cyberadicción, pero para él y su generación, todo el tiempo conectados, no son patologías sino como oír el murmullo de hablas en el patio de comidas de un shopping en horario pico: se oye y no se oye, pero es inevitable.

Los libros no están numerados porque para Francis no existe la noción de control. No le importa si son diez mil o cinco ejemplares. Stickear está en circulación y cada individuo puede repostear en digital o analógico a su gusto.

Francis es hijo único y vive con su madre de 38 años. Es homosexual y eso para él no es un dato mayor ni un dato menor: si le atraen las chicas o los chicos, nadie, ¿qué más da? Las redes sociales han abierto otras concepciones sobre el yo/ los otros: ya no es necesario “ser famoso” a la vieja usanza diva de Hollywood de los años 30, 40´s, simplemente porque el cine tiene más de cien años y los cardúmenes de actrices van pasando uno, otro y otro en el océano. También está obsoleto el concepto de fama de los 80´s, es otro paradigma, los adolescentes son públicos incluso desde la gestación, y la muerte física no es impedimento para estar en las redes. El gran anhelo de la humanidad de vivir para siempre hace tiempo que está a disponibilidad en la net.

* Charlotte von Mess – heteronimo de Cuqui- (Egipto, 1958). Hija de un diplomático alemán y una actriz italiana. Reconocida crítica de arte a nivel internacional. Desde hace más de 20 años viaja por distintos puntos del mundo tomando notas de investigación en artes visuales. En la actualidad está escribiendo "Mi vida crítica en el arte" (memorias).




EL PAIS DE LOS MARAVILLOS
Cuentos de niños, para gente grande y peluda del arte / Diecinueveava entrega

Gato Inclinado esta mirando algo o no esta mirando nada. Una idea toma forma en su cabeza y sale por sus orejas convertida en un par de mariposas idénticas. Se quedan un momento en su cabeza moviendo las alas sincronizadas. Son una idea duplicada, acerca de lo que esta pensando el gato. Nada. Es una idea compleja en dos mariposas gemelas, sobre un abstracto, matemático y filosófico pensamiento del gato. Nada. Juntas como en espejo levantan vuelo y revolotean. Se posan en la pared. El gato continua pensando (nada). De sus orejas continúan saliendo pares de mariposas que van llenando la habitación.


“El país de los Maravillos” es una serie de cuentos escritos por Eva Finquelstein a partir de la serie gráfica “Geometrías inestables” de Pablo Bofelli.

“Geometrías inestables” y “El país de los Maravillos” son producciones específicas para el ciclo Expectativa Cero de Galerías Efímeras.

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