lunes, 28 de marzo de 2016

17/03/16



Ciclo Expectativa cero


“Un museo en un placard” Gabriela Acha
 
Casa familiar de Gabriela Acha 
 
.

UN RINOCERONTE ES UN UNICORNIO

Que pasa cuando una obsesión es el punto de partida? Observaba en you tube el video de una adicta a la ketamina que no puede dejar de moverse, se cae, se levanta, choca contra las paredes, no puede parar, su cuerpo no puede detenerse, los policías la rodean sin saber qué hacer con ella, la observan en silencio y ella, sin conciencia, sólo se mueve. Me remitía esto a algunas charlas con coleccionistas de arte, donde el porqué coleccionar está fuera de foco, abstracto, lo que es concreto es la pulsión, la pulsión por coleccionar.

Gabriela Acha es coleccionista desde chica, minerales, monedas, billetes, llaves, estampillas. Su proceso de producción artística consiste fundamentalmente en una búsqueda heurística. La palabra heurística procede del término griego εὑρίσκειν, que significa «hallar, inventar», e identifica el arte o la ciencia del descubrimiento.

Establece en su colección relaciones asociativas o paradigmáticas. Las relaciones paradigmáticas se dan en el cerebro del hablante, son relaciones in absentia (en la ausencia de o en rebeldía), que asocian elementos del sistema que tienen algo en común (“por ejemplo, cariño / afecto / amor; perdón / resolución / atención”), es decir, la asociación puede basarse en la presencia de elementos comunes, en la analogía de significados o en la simple similitud fónica.

Los elementos evocados forman una familia asociativa que no tiene un orden dado ni, por lo general, un número definido y que aparentemente carecen de relación entre ellos y son fruto de un comportamiento poético errático. Una unidad inarmónica.

El Museo Polifacético Rocsen es un museo particular ubicado a 12 km de Mina Clavero y a 5 km de la localidad de Nono, en la provincia de Córdoba. Posee más de 48.500 piezas actualmente, provenientes de diversas regiones del mundo.

Momias, radios, una ostra australiana de 140 Kg, cornetas de bicicleta, esqueletos sentados en cajas de cristal, un ternero de dos cabezas, vestidos de gala, herraduras, arañas y lámparas de kerosenne, de aceite y de gas, un tatu carreta, puntas de lanzas de piedra, innumerables cajas vidriadas con mariposas de todo el mundo, autos y partes de autos, caracoles de mar, moluscos, crustáceos y esqueletos de peces, un cráneo atravezado por una lanza, sombreros, carteras y maquinas de coser, pieles, armas y cacharros, urnas funerarias, morteros de todos los tamaños, candelabros y cabezas reducidas, arañas, escorpiones y cienpiés, 200 aves embalsamadas y sus huevos, frascos de vidrio, relojes de todo tipo, un reloj de agua llamado clepsidra y un reloj que da la hora en todas partes del mundo, muñecas de porcelana, escarabajos, fonógrafos y vitrolas, cucharas de plata sobre una tela blanca ordenadas en motivos circulares, ruedas de carretas, trompetas, guantes, encajes, latas de gaseosa, mascaras, piedras semipreciosas, sifones, jarras, platos, petacas, ventiladores, infladores, matafuegos, peces globo, 180 hierbas medicinales, hachas, boleadoras, herramientas de madera, tejidos peruanos y bolivianos, juguetes antiguos, pinturas al óleo, aguas fuertes, litografías y xilografías, 200 imágenes religiosas, mapas antiguos, aproximadamente 100 balanzas de diferentes orígenes, calculadoras, billetes y monedas, un calidoscopio proyectable, un radiómetro de Crookes, teléfonos y telégrafos, maquinas a vapor, un caballo tibetano, 2 alfombras persas, lacrimatorios donde los primeros cristianos ofrecían sus lagrimas a Cristo.

Visité el museo cuando era chica en un viaje de verano por las sierras. Tuve la suerte de que ese viaje incluya una visita a los laberintos de espejos y los laberintos de ligustros y la casita embrujada donde cuando colocás un vaso debajo de una canilla, el chorro de agua cae inclinado evitando el vaso, donde caminás en la oscuridad sobre blandos cuerpos y sobre un puente que se mece en el vacío, donde hay sillas de las que no te podés levantar y mesas de billar con bolas que hacen recorridos caprichosos.

En el museo tuve una experiencia casi mística cuando descubrí por primera vez un un cuerno de narval. Parada frente a él me sentí pequeña, ante el cuerno de casi dos metros, sumergida en la presencia muda del océano mediante el rayo de uno de sus dioses. Más tarde leí un relato sobre el unicornio. En quellas épocas donde se descubria el mundo a través de las crónicas de viajeros y exploradores, uno de ellos ve por primera vez un rinoceronte. Desilusionado escribe: "los unicornios no son tan bellos como creíamos".

Los cuartos de maravillas o gabinetes de curiosidades eran los lugares en los que durante la época de las grandes exploraciones y descubrimientos (siglo XVI y siglo XVII), se coleccionaban y se presentaban una multitud de objetos raros o extraños que representaban todos o alguno de los tres reinos de la naturaleza como se entendían en la época, animalia, vegetalia y mineralia, además de realizaciones humanas. Los cuartos de maravillas son los antecesores directos de los museos de la actualidad. Estos gabinetes eran presentados como un microcosmos, o un teatro del mundo y hacían convivir bajo un mismo techo elementos muchas veces inconexos.

A Gabriela Acha le afectó profundamente conocer el museo Rocsen durante la infancia, y Juan Santiago Bouchon, fundador del museo, se convirtió en un referente para ella. Con los años fue armando su propia colección en un placard de su casa, clasificando las piezas en los reinos animalia, vegetalia, mineralia y artificialia. Hoy puede decir que tiene su propio museo personal y privado, abierto a la familia y amigos.

“Quiero decir, que los objetos de la colección han sido considerados por mi como objetos mágicos, objetos de deseo, artefactos considerados sacros por sentir que de alguna manera se relacionan con lo trascendental”.

En días en los que todo desaparece, están los que guardan, archivan y conservan.

“Pienso que detrás de esto, hay un interés por lo inmutable en el corto plazo, que en esta obsesión por coleccionar elementos que han soportado el paso de los siglos, existe cierta nostalgia por la quietud y permanencia. En la perversa inmensidad mutable, hay cosas que resisten.”

encontrar-ropero-museo-tesoro-mito-antigüedad-magia-ritual-misticismo-falso-gabinete-regalo-familia-infancia-atrás-guardado-mostrar-posesión-esconder-perder-patrimonio-coleccionar-tener-mini-ilegal-cristal-naturaleza-mundo-protegido-mentira-abuelo-paisaje-conservaduría-objeto-amor-organizado-local-catálogo-seguir-placard-muerto-mezclado-siempre-salir-piedra fundamental

… "cierta enciclopedia china donde está escrito que los animales se dividen en a] pertenecientes al Emperador, b] embalsamados, c] amaestrados, d] lechones, e] sirenas, f] fabulosos, g] perros sueltos, h] incluidos en esta clasificación, i] que se agitan como locos, j] innumerables, k] dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, l] etcétera, m] que acaban de romper el jarrón, n] que de lejos parecen moscas" / Borges

Fragmento de Cp. 73 Rayuela.

En uno de sus libros Morelli habla del napolitano que se pasó años sentado a la puerta de su casa mirando un tornillo en el suelo. Por la noche lo juntaba y lo ponía debajo del colchón. El tornillo fue primero risa, tomada de pelo, irritación comunal, junta de vecinos, signo de violación de los deberes cívicos, finalmente encogimiento de hombros, la paz, el tornillo fue la paz, nadie podía pasar por la calle sin mirar de reojo el tornillo y sentir que era la paz. El tipo murió de un síncope, y el tornillo desapareció apenas acudieron los vecinos. Uno de ellos lo guarda, quizá lo saca en secreto y lo mira, vuelve a guardarlo y se va a la fábrica sintiendo algo que no comprende, una oscura reprobación. Solo se calma cuando saca el tornillo y lo mira, se queda mirándolo hasta que oye pasos y tiene que guardarlo presuroso. / Cortazar































Gabriela Acha realizó para los presentes una visita guiada por su museo, la cual esta transcripta abajo junto con comentarios y conversaciones de los participantes. Luego de recorrer el museo visitamos una habitación contigua donde habia otras obra de Gabriela y para finalizar hubo una merienda donde nuevamente guiados por Gabriela pudimos recorrer su colección de libros del 1800. Se incluye un registro de todas las piezas del museo, divididas según los fondos de las fotografías en: animal, mineral, vegetal y artificial
 
Transcripcion: Es el punto de partida de toda mi obra, el fundamento. Esta colección la empecé desde los 5, 6 años. Hay de todo acá, arriba hay mas que nada minerales y cosas artificiales, de los humanos, como por ejemplo obras de algunos artistas de Córdoba, un mini ladrillo de Martin Carrizo, un huevo de Daniela Palomeque, una pluma dorada de Santiago Viale, una bolsa con hilo de Malen Otaño, un cuerno de cerámica y choclos dorados de Daniela Palomeque, una manguera de Patricio Dalgo Toledo de ecuador, porque en Colombia no había gas, transportaban gas todo el tiempo desde Ecuador ilegalmente, ellos lo que hicieron es hablar con la gente de la frontera, para que les dejaran pasar a la cocina del otro lado, con la idea de “vamos a compartir comida”, pero estaban pasando gas ilegalmente, como una critica a toda la situación, luego cortaron la manguera del gas en pedacitos y le dieron un pedazo a toda la gente que comió. Cuqui: “me hace acordar a la guerra en Europa, Italia estaba pegada a Austria, Austria había invadido Italia, dividieron con una línea los territorios y prohibieron hablar el idioma contrario de cada lado de la línea, cuando antes tenían el idioma en común”.
 
Cosas: una cafetera antigua con un quemador, con forma de huevo espacial, que anda a kerosene con una mecha, heredada de un abuelo. La mayoría de las cosas las recibí en donación, otras las compre, tengo cosas como una fluorita que encontré en un viaje. Cuqui: “¿hiciste alguna vez joyería? porque son cosas que están cerca”, si, hice cuando era chica, con una piedra que se llama apatita. Pero el conocimiento que tengo de las piedras es más que nada autodidacta. También tengo cosas bizarras como este juego de minidados. Estos son todos berilos, esta es mi piedra preferida de todas, no solo de las piedras sino de todo lo que esta acá. José: “¿y como los conseguís?, te los regalan?”, siempre de chica, íbamos por ejemplo a las sierras y siempre conseguía algo, lo primero que hacia era visitar museos o encontrar una casa que vendía piedras o gente que te encontras y te dice “tengo una… lo que sea” y te la regalan. Esta es una rodocrosita. Eva: “en Catamarca hay minas de rodocrosita”, si, tiene una formación particular, hay pocos lugares en el mundo que tiene esa formación. Cuqui: “¿esto es de lava?” no, es un granate piropo. Estos también son obsidianas, granates. Cuqui: “es muy apropiado que se llame diamante donde vos vivís”, si, me encanta el nombre, todos: wow!, Norma: “mi calle se llama las artes, donde puedo vivir sino? Y en el barrio las flores”.
 
Estos son cuarzo, cuarzos rosa y un cuarzo ahumado, Cuqui: “eso lo podes usar de péndulo, para saber como esta la gente” ¿si? ¿solo los transparentes o pueden ser los ahumados?, Cuqui: “ yo usaría los transparentes, capaz que a los otros primero los tengas que enterrar unos 40 dias, para purificarlos, y después los sacas y los usas”. Estos son citrinos y amatistas, y esto es una amatista intermedio entre un cuarzo ahumado, bastante oscuro. Norma: “¿eso es un autito?”, si, es una botella que parece antigua, me pareció bastante bizarro, Santiago: “hay varios modelos de eso, algunos de autos antiguos, parece que era como una serie de perfumes”. Estas son unas calcitas y estalactitas de acá de Córdoba, Santiago: “esa piedra tan blanca parece un pororó”.
 
Esta es mi colección de animales fósiles, este pez me lo compre cuando era legal, tenia 12 años, Santiago: “¿es un molde el que esta al lado?”, no, son todos fósiles, estos son de Estados Unidos y estos de Brasil, son caracoles que se llaman ammonites, este es un nautilus, José: “¿compras por internet?, no, ya no porque es ilegal, José: “¿y tener estas cosas es ilegal?”, me parece que si vos tenes pero no incrementaste el patrimonio esta todo bien, yo llame por teléfono al museo de antropología, me dijeron que ahí es donde tenias que hacer una declaración. La mayor cantidad de cosas me las regalaron o las compre cuando era legal. José: “¿esos que parecen puntas de flecha que son?”, estos son unos caracoles, invertebrados, caracoles de mar, estos son los antecedentes de los nautilus, eran de mar, estos se llaman trilobites, esto es un pez fósil, pero era un acorazado, tenia una piel muy fuerte, casi como de hueso, y tiene 120 millones de años. Después todo esto son conglomerados fósiles que me los regalaron o me los encontré, es bastante común en la costa, Cuqui: “en los lugares desérticos hay, también en Carlos Paz, en las losas, se nota que están, marcados, y en el desierto es impresionante porque en la Patagonia antes estaba el mar, el Pacifico, y es impresionante las piedras que hay”. Este es un microfósil con forma de estrella, grupo: wow!. Este es un trilobite cerrado. Cuqui: “¿los numeritos se los pusiste vos o cuando los conseguiste ya estaban?”, no, cuando tenia mas o menos 13 años hice un inventario, que son esos números y tengo el libro donde esta inventariado.
 
Esto es todo madera fósil, de un montón de lugares, esta vertebra me la regalaron, cuando estaban construyendo la casa, cavaron para hacer los cimientos y encontraron un gliptodonte, entonces sacaron esa vertebra, taparon e hicieron la casa arriba porque sino les podían expropiar el terreno por un tiempo. Cuqui: “¿y en ese cuadernito que tenes?”, ese es un cuaderno que era de mi abuelo y me encanta, y adentro hay un lecop, Cuqui: “¿y pensas escribir algo ahí?” no, pasa que lo que es de colección no se toca nada, no se usa, mi vieja por ahí me dice “este frasquito, lo puedo usar?” no! no es un frasco, es parte de la colección de frascos. Cuqui: “y cuando estas sola por ejemplo, venís para acá y te pones a acomodar las cosas y a mirar?”, ahora la tenia medio abandonada, aunque siempre sigo, en el 2012 estuve laburando directamente con la colección, tengo otra parte y otros lugares, en toda la casa hay cosas. Esto es de una vez que fui a La Rioja, conocimos un señor que conoce muchos yacimientos diaguitas, bien grandes, había 10.000 diaguitas, esta por ejemplo es una parte de una pipa, José: “yo tengo un amigo que el padre tiene una colección de pipas, algunas con caras, fumaban el sevil, las tenia en el ropero”. Esta la encontré cuando iba caminando, en La Rioja en el limite con Catamarca, se llama rio Colorado, el rio se seca… José: “pero estas mirando todo el tiempo” si, horas, caminando, a determinada hora tenes que ir, cuando es medio día, y encontras los picaderos, hay una parte donde encontras todas piedras, que están a medio hacer, que se les quebro o salió mal, entonces no las utilizaban, después están los hornos de cerámica en la tierra, el rio Colorado se seca, mas o menos para pascuas, Santiago: “osea que deben haber tenido un momento natural de producción de flechas, según el crecimiento del rio”, claro.
 
Esta es una obra de Santiago Franciulli, un mini salchicha, parece porcelana fría, el además cría de estos perros, es una raza especial, super pura, van a concursos internacionales, una raza muy puntual. Después tengo esta colección de lapiceras, una que tiene un reloj, esta tiene un autito adentro con un liquido, Silvana: “una plasticola venia con un hombrecito adentro, un buzo”, Cuqui: “¡y alguna vez pensaste en vender alguna parte de la colección?” nunca, no, para nada, Jose: “pero es difícil que un coleccionista quiera vender”, Cuqui: “no pero hay algunos coleccionistas que venden una parte para comprar mas”, José: “pasa que el coleccionista acapara, es como una pulsión de seguir juntando”.
 
Norma: “¿y lo has mostrado otras veces así como a nosotros?”, no nunca, si, lo muestro siempre a mis familiares y amigos desde chiquita, ¿queres ver mi museo?. Esta se llama pirita u oro falso. Esta es una piedra que herede de mi abuelo, es muy común este tipo de piedra en Concordia, es como un nidito con dos huevitos, su bisabuelo se lo dio a él y el me lo dio a mi. Estos son cuarzo ahumado y feldespato. Este es un tronco fósil, me regalaron la mitad. Esto es turmalina, dicen que saca las malas energías, la tenes que sacar a la luna llena. Este es un conglomerado fósil, me lo encontré en la costa, hay toneladas y toneladas, y la gente le pasa por arriba. Este es un ónix. Estos son coladores. Esta es una ondera de Martin Carrizo. Este es un cristal de berilo gigante. Aunque no es transparente, cristal se le dice por la forma no por el color, cada cristal cristaliza de una forma distinta, tiene un número determinado de caras etc. Esta es una mini plancha. Estos son auriculares de la segunda guerra. Estos son cajas de fósforos. Esto es un kit para arreglar la bici.
 
Estas son 50 libras que me regalo mi abuela, estas son pruebas de bordado que hacia mi bisabuela, y tejiditos así, había toneladas. Tengo unos machetes en latín. Estos son billetes y monedas. Esto es un postalero antiguo, y retomándolo, hice este otro, el sub mundo. Después tengo estos fósiles de Bolivia que nunca catalogue. José: “en Bolivia te venden copias de fósiles, las añejan, son de cerámica, te las ofrecen en todos lados, pero son falsas. Yo te voy a traer un fondo marino, son unos polígonos, están recubiertos, son unas piedras que se pasaron de cristalización, si las abrís adentro esta el cristal, pero son piedra”. Una mezcla de cosas de la infancia, Cuqui: “¿y alguna vez anotaste los recuerdos de cada cosa?”, no, aun no. Tengo un cospel perforado, troquelado. Norma: “¿y esto como lo conservas, no te lo comen las polillas por ejemplo?” no, pero a esta obra algo se la esta comiendo, no sé que es. Estos son cascabeles, esto un encendedor. Estas son gillettes, estos son trilobites no catalogados. Este es un mini ábaco, esta una mini libretita con un mini lápiz. Este un caracol que habrá sido así de enorme, es un ammonite, antecedente de los nautilus, y esto que lo cubre y que parecen plantas son ramificaciones del gas, que queda atrapado entre el sedimento y la coraza y se ramifica. Esto es la primer piedra que tuve, la encontramos en Mina Clavero con mi mama, pensábamos que era una planta petrificada, después como a los 10 años voy a un museo y decía “dendritas de oxido de manganeso”, es lo mismo, un gas que queda atrapado y colorea todo, Cuqui: “es un gas artista!”, Santiago: “conceptual gas”.

Flayer difusión






EL PAIS DE LOS MARAVILLOS
Cuentos de niños, para gente grande y peluda del arte / Novena entrega

Alicio compra un terreno donde construir una nueva casa. Comienzan las excavaciones para los cimientos y una vértebra fosilizada del tamaño de una tetera sale a la luz. Cavando un poco más más vértebras aparecen y pronto se anuncia una columna. Es la columna de un gliptodonte curvada como una montaña. Se corre la voz y Alicio teme que una manada de arqueólogos aterrice en su terreno y cargados de martillitos, cinceles y pinceles se dediquen a martillar, cincelar y pincelar impidiéndole continuar con la obra. Alicio frunce el ceño y arruga la nariz porque será la casa de su gato y ya es hora de que se independice. Decide acallar los rumores prehistóricos con balsamos de cicuta y tecitos de floripondio de comprobada eficacia. Los rumores adormecidos pierden velocidad y las paredes se levantan altas en el cielo como un águila guerrera. La construcción se termina. Nadie más lo sabe, pero la casa esta emplazada sobre un gliptodonde. Gato inclinado usa las vértebras para trabar las puertas que se golpean con el viento. De noche sueña con el dinosaurio dormido que carga la casa como un gran caracol.
.
.
.
“El país de los Maravillos” es una serie de cuentos escritos por Eva Finquelstein a partir de la serie gráfica “Geometrías inestables” de Pablo Bofelli.
.
“Geometrías inestables” y “El país de los Maravillos” son producciones específicas para el ciclo Expectativa Cero de Galerías Efímeras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario